martes, 24 de noviembre de 2015

Una posible solución para el río Meléndez

     La compañera Diana Cossio propone presentar un proyecto de limpieza ciudadana para realizar diferentes actividades que ayuden a la recuperación del río Meléndez: Concientizar a los habitantes de esta comuna sobre la problemática que atraviesa el río Meléndez. Esto se podría llevar a cabo mediante:
  • Charlas educativas.
  • Visitas a las viviendas por parte de personal capacitado sobre el tema, para enseñarle videos, fotografías y diferente material educativo donde se muestre el antes y el después del río, donde también se enseñe con se empeorara la situación si se sigue contaminado el río.
  • Que se les enseñe que esta problemática no solo afecta el río, si no la salud de todos los habitantes que se encuentran cerca de él, ya que esta contaminación acarrea muchas enfermedades.
     Las personas que se encuentra residiendo cerca al río, no tiene conciencia cívica o manejo de lo que es el reciclaje, debido a esto el mismo río está siendo afectado por contaminación que generan los mismos habitantes de esta comuna. Teniendo esto en cuenta una solución sería:
  • Enseñarles a reciclar y colocar recipientes cerca al río para que ahí sean depositadas las basuras.
  • Colocar vallas publicitarias y diferentes métodos de publicidad, donde haya mensajes alusivos al manejo de las basuras y al cuidado del río.
     Lo cual me parece una excelente propuesta y creo que la podríamos ampliar como trabajo comunitario válido por el requisito de alfabetización para los estudiantes que están terminando bachillerato, donde se puede empoderar a los jóvenes para ser multiplicadores de concientización y para trabajos de recuperación de la cuenca del río Meléndez.
     Pero creo que toca ir más allá de la educación ciudadana, pues gran parte del problema es debido a una infraestructura deficiente en cuanto al manejo de aguas residuales, contaminación por minería, deforestación, asentamientos subnormales, etc.
     No sé si ya existan fundaciones que estén trabajando en el tema, pero se debe buscar el establecimiento de una cultura municipal de recuperación y protección de este afluente, la implementación de obras de mitigación del impacto ambiental con veeduría ciudadana incluida para los proyectos que tengan que ver con el río. Si no existe una fundación que esté procurando esto, hay que plantearse hacer una con los habitantes de la comuna que estén interesados, y se puede articular con patrocinio de la CVC, el DAGMA, la Alcaldía, etc.
     El compañero Arbey Zapata propone:
  • Reubicar los asentamientos que están a orillas del cauce del río, para evitar la pérdida de vidas humanas y evitar la contaminación del río Meléndez por los desechos que de esta se desprenden.
  • Tomar conciencia y con acciones interinstitucionales por medio de las Junta Administrativa Local Y Junta De Acción Comunal  e Instituciones  Educativas que existen en la comuna 18 (solo en el barrio Meléndez parte alta y baja entre colegios y escuelas públicos y privados más de 11 instituciones) jornadas  masivas de siembra de plantas (arboles) en la ladera del río y donde se ha talado sus bosques.
  • Supervisión efectiva de las entidades encargadas (alcaldía, CVC y policía ambiental) para que mitiguen la minería ilegal.
Finalmente, Wilmer Mesías sugiere tomar estas otras medidas:
  • Recuperar las riberas del río y eso hace necesario un proceso de reforestación de la cuenca del río, ya que esta es la que lo origina. Es deber de la comunidad y de las entidades encargadas de velar por la salud del río, recuperar la ya deteriorada cuenca del río Meléndez, debido al uso irracional de las personas que viven en su rivera.
  • La plantación de varias especies de árbol, como el Laurel de cera y el caracolí que son de clima cálido, podrían ayudar a la recuperación del río, siempre y cuando la sociedad cumpla con sus deberes de cuidar y no contaminar más el cauce del río.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Sobre el dilema del río Meléndez

     En el grupo colaborativo de Ética, escogimos el dilema  propuesto por Arbey Zapata: muerte lenta del río Meléndez. Pues por la falta de interés para protegerlo, de parte de algunos entes gubernamentales y de la misma comunidad en general, el rio está muriendo, esta problemática ambiental radica en los siguientes puntos:

  1. Dos bocatomas de acueductos llamados (la Buitrera y acueducto de EMCALI)  los cuales el primero reduce en un 2% su caudal y el Ultimo en un 30 % su caudal para una reducción del 32%. 
  2. Devastación forestal a gran escala por construcción de barrios conjuntos cerrados, la ocupación de nuevas fincas  en las zonas de protección  del Rio Meléndez, que por esta causa más de 1300 árboles ya no existen, y a la vez la muerte de yacimientos de agua. 
  3. Contaminación Por la minería. 
  4.  Arrojo de basuras, escombros y aguas residuales de invasiones en la parte alta y parte media de la ladera. 
  5. Tala de bosques cercanos al cauce del  Rio (Escobar Devia, 2007). 

     En palabras de Amartya Sen:
Los problemas ambientales requieren una combinación de enfoques, entre ellos reforma institucional (como por ejemplo impuestos y subsidios especialmente diseñados, la creación de derechos individuales y el cultivar de la organización social), por una parte, y por otra, la formación de valores en general. (Sen, 2008). 
     Por tanto, los esfuerzos por rescatar al río Meléndez de una muerte segura (como ya aconteció antes en Cali, con el vergonzoso caso del río Cañaveralejo) deben darse desde diferentes frentes articulados y desde diferentes puntos de vista. Es fundamental la participación ciudadana.

Interesante vídeo del compañero Arbey Zapata sobre esta problemática:

Un dilema ambiental relacionado con el anterior

     En mi comunidad, la situación de riesgo más apremiante es el daño ambiental que la construcción de la carretera Mulaló - Loboguerrero puede causar al acuífero subterráneo pluvial del río Pavas. Esta reserva de agua consta de unos 15 Km² y unos 80 m de grosor en promedio, y el trayecto oficial para la construcción de la carretera pasa sobre él en zonas donde el nivel freático es muy somero, a tan solo 30 cm de profundidad.
     De éste se nutre el acueducto de Pavas, el cual surte al corregimiento y sus veredas aledañas, y ha sido motor del progreso urbanístico con impacto positivo en la economía local.
     Se supondría que toda la comunidad estuviera unida para defender este recurso vital, pero las rencillas entre raizales y nuevos paveños no ha permitido presentar un frente único. En especial, los llegados de Cali se han preocupado por conformar una veeduría ciudadana, pero los raizales, o no se preocupan por el agua, o simplemente los celos los llevan a ponerse en contra de la veeduría. Esto ha llevado a que los nuevos paveños los vean con malos ojos.
     Aunque la veeduría no se opone a la construcción de la carretera sino al trazado actual, los politiqueros de la zona (principalmente raizales, entre ellos la alcaldesa recién elegida) los acusan de estar en contra de la carretera, y les venden a los lugareños la idea de que ésta va a traer progreso, empleo, etc. Los gremios empresariales del Valle del Cauca no manifiestan ningún interés por proteger este recurso, simplemente quieren su carretera al costo que sea. Las autoridades que tienen que ver en el caso (ANI, INVÍAS, CVC, ANLA, MINAMBIENTE) tampoco han dado oídos al clamor por no dañar el acuífero.
     La teoría de juegos se hace presente en este dilema ético por cuanto la construcción de la carretera ofrece ser fuente de ingresos para los lugareños y otros que obtienen entradas de la atención al veraneante, en este caso, de trabajo directo en la obra y de la atención a los trabajadores. De otra parte, muchos de los nuevos paveños no han llegado al corregimiento en busca de oporunidades económicas, pues son pensionados o tienen sus ingresos asegurados, sino de la tranquilidad, del paisaje, etc., y el suministro de agua permanente es una de las razones de peso por las cuales decidieron inmigrar.
     Si se construye la carretera por el trazado oficial actual, muchos recién llegados, que no dependen económicamente del corregimiento, estarían en disposición de emigrar. Si la construcción de la carretera llega a afectar muy negativamente el acuífero (como ha resultado ser en otras partes, como en el caso del acuífero Barva en Costa Rica), se encarecería el servicio en el mejor de los casos, para perjuicio de los lugareños, o hasta no poder sostener a todos los usuarios del acueducto obligando la emigración de los más pudientes.     Una vez pase la construcción de la carretera, los empleos desaparecen, queda la afectación, las actuales fuentes de ingresos también se ven afectadas, tampoco se dispondría de agua suficiente que permita la explotación agropecuaria. Como en tantos casos de poblaciones a orillas de carretera, el desarrollo se detiene.
     Entonces, el egoísmo y la intolerancia entran en juego en este dilema, en un problema que tiene efectos inmediatos, a medio plazo y a largo plazo. Intentaré reflejar esto en una tabla parecida a la del dilema del prisionero:
Inmigrantes
Lugareños
Cooperan y son más tolerantesNi cooperan ni toleran
Cooperan y son más tolerantes
A corto plazo
  • Se mantiene el status quo
  • Se conserva el agua.
A medio plazo
  • Se escoge otra alternativa para el trazado
  • Se crean fuentes de ingresos extra
A largo plazo
  • Desaparecen las fuentes extra
  • Queda la infraestructura
  • Se mantiene el agua
A corto plazo
  • Sensación de discriminación, de nulo interés por parte de los emigrantes hacía los lugareños y hacia Pavas
  • Se crean fuentes extra de ingresos para los lugareños
A medio plazo
  • Emigración de pudientes
  • Afectación económica por ausencia de veraneantes
A largo plazo
  • Desaparecen las fuentes extra
  • Queda la infraestructura
  • Se acaba la abundancia de agua
  • Emigración general por falta de agua y de ingresos
Ni cooperan ni toleran
A corto plazo
  • Sensación de pérdida por parte de los nuevos paveños
  • Se crean fuentes extra de ingresos para los lugareños
A medio plazo
  • Emigración de pudientes
  • Afectación económica por ausencia de veraneantes
A largo plazo
  • Desaparecen las fuentes extra
  • Queda la infraestructura
  • Se acaba la abundancia de agua
  • Emigración general por falta de agua y de ingresos
A corto plazo
  • Se crean fuentes extra de ingresos para los lugareños
A medio plazo
  • Emigración de pudientes
  • Afectación económica por ausencia de veraneantes
A largo plazo
  • Desaparecen las fuentes extra
  • Queda la infraestructura
  • Se acaba la abundancia de agua
  • Emigración general por falta de agua y de ingresos

jueves, 15 de octubre de 2015

Intolerancia, ¿cómo pueden aplicarse las aproximaciones desde la ética?

     En primer lugar, me llama la atención lo que resalta García cuando afirma que no son necesarios los consensos de expertos en ética, sino "con mayor participación de todos los afectados, sensible también a las diferencias y a las identidades" (García, D. J. (2011) La deliberación moral en bioética. Interdisciplinariedad, pluralidad, especialización. Ideas y Valores, LX/147, 25-50. Bogotá).
     De otra parte, Cortina nos hace reflexionar en "que es más prudente cooperar que buscar el máximo beneficio individual" y remata diciendo que "generar enemigos es suicida" (Cortina, A. (2013) ¿Para qué sirve la ética? Espasa Libros S.L.U., Barcelona).
     De tal manera, se me ocurre que un trabajo pedagógico donde habitantes de diferentes zonas del municipio, de diversas edades, género, etc., se reúnan a deliberar sobre la importancia de cooperar y dejar atrás las rivalidades sin sentido, puede ser una forma de contrarrestar la intolerancia en La Cumbre.
     Se podrían puntualizar dilemas éticos, que llamen la atención de la comunidad, pero luego presentarlos como una "problemática", como diría Gracia, en donde el objetivo no sea la resolución del dilema sino la deliberación.
     Creo que es en ese trabajo común, donde todos buscan supuestamente resolver el problema, donde se puede aprender a valorar al otro y derribar sigilosamente las barreras de la intolerancia que nos dividen. Eso, si se influye un poco para que no se formen grupos regionales, por género, edad, etc.
     De manera que crear ese espacio común, donde se delibere sobre cuestiones éticas, puede ser un mecanismo contra el problema de la intolerancia.

martes, 18 de agosto de 2015

Sobre la ética teleológica

     El término "teleológica" viene del griego télos (τέλος, "fin", "objetivo" o "propósito"), e indica el sentido de que lo que determina qué es bueno o malo es si encaja con el fin, objetivo o propósito de la humanidad.
Aristóteles

     Según Aristóteles, ese fin es la búsqueda de la felicidad, de tener un 'buen espíritu' o 'buena divinidad' (esta corriente se denomina eudemonismo, de eu- "bueno" y daimón "espíritu, divinidad"; también se asocia al término eudaimonía "felicidad"), mediante la contemplación: el ejercicio de las actividades intelectuales.
     El resto de las actividades, con sus motivaciones distintas, inciden también en la felicidad, por lo cual recomendaba la prudencia como una virtud necesaria para escoger y realizar estas otras actividades humanas. Según él, consiste en ser moderado buscando el término medio entre los extremos (exceso y deficiencia).
Epicuro
     Otros, como los hedonistas (vg. Epicuro), ven en el placer o el gozo, el fin máximo del ser humano. "Debes buscar el placer y rechazar el dolor".
     Epicuro distingue tres tipos de deseos:

  • Naturales y necesarios. "El que vive conforme a la naturaleza es siempre rico".
  • Naturales y no necesarios. Nacen del deseo de variar y deben ser moderados por la prudencia.
  • No naturales ni necesarios. "Nacen de las opiniones de los insensatos que no se satisfacen con lo que tienen y se afligen con lo que no tienen"

John Stuart MillJeremy Bentham

     En el utilitarismo (Bentham, Mill), se busca ese fin pero no individualmente sino para toda la sociedad. De manera que lo que se debe considerar para evaluar un acto son las consecuencias que tendrá en la felicidad humana.
     Yo me pregunto: ¿Es el fin simplemente una búsqueda de bienestar, o existe más bien un principio que sirva para determinar la moral y la felicidad es solo una deseada consecuencia de obrar bien? ¿Es posible que lo que el ser humano vea como extremo sea en realidad algo natural y necesario? ¿Se puede dar el caso en el que una decisión afecte a la sociedad y, sin embargo, sea la correcta?

lunes, 17 de agosto de 2015

'Ética, que no moral'... mmmm

     Esto, en realidad, es algo que es difícil de tragar: que la moral es subjetiva y personal, y la ética es objetiva y universal; porque cuando veo las diferentes teorías de la ética, hallo que son apreciaciones subjetivas todas; que ya sea la definición de un fin máximo (ética teleológica), o de los deberes (ética deontológica), y más aún en la ética dialógica, toda aproximación es subjetiva, parcial y particular.
     La ética estudia "la conducta moral del ser humano así como los fundamentos del sentido de su existencia" (Castaño, 2009).  A nivel ético, nos preguntamos qué normas morales seguir y por qué; luego, a nivel moral, decidimos si seguirlas o no. En todo caso, media la interpretación, las justificaciones de los gustos, aversiones e intereses personales y grupales.
     Y, finalmente, si me convenzo de que mi ética es digna de un vulcano, que la razón ha prevalecido, entonces mis juicios morales son universales, virtuosos, etc., y:

  • Puedo esperar de los demás que al final la acepten (mi visión es la correcta, los demás son prejuiciosos e intolerantes si no la aceptan).
  • Nadie me puede reclamar ni juzgar por mis juicios morales, porque mi ética es correcta. Y si alguien osa hacerlo, es por su estrechez de miras.

     En el diálogo parece haber más cordura, pero abandonando la idea de hallar valores universales ciento por ciento objetivos. Somos humanos, no somos objetivos. Nuestra percepción de la realidad es siempre una interpretación subjetiva. Tratar de definir nuestras normas morales es por ensayo y error, totalmente parcial, particular y subjetivo.
     Me recuerda lo que dice Jeremías 10:23: "Bien sé yo, oh Jehová, que al hombre terrestre no le pertenece su camino. No pertenece al hombre que está andando siquiera dirigir su paso" (Traducción del Nuevo Mundo, 1987).