Según Aristóteles, ese fin es la búsqueda de la felicidad, de tener un 'buen espíritu' o 'buena divinidad' (esta corriente se denomina eudemonismo, de eu- "bueno" y daimón "espíritu, divinidad"; también se asocia al término eudaimonía "felicidad"), mediante la contemplación: el ejercicio de las actividades intelectuales.
El resto de las actividades, con sus motivaciones distintas, inciden también en la felicidad, por lo cual recomendaba la prudencia como una virtud necesaria para escoger y realizar estas otras actividades humanas. Según él, consiste en ser moderado buscando el término medio entre los extremos (exceso y deficiencia).
Otros, como los hedonistas (vg. Epicuro), ven en el placer o el gozo, el fin máximo del ser humano. "Debes buscar el placer y rechazar el dolor".
Epicuro distingue tres tipos de deseos:
- Naturales y necesarios. "El que vive conforme a la naturaleza es siempre rico".
- Naturales y no necesarios. Nacen del deseo de variar y deben ser moderados por la prudencia.
- No naturales ni necesarios. "Nacen de las opiniones de los insensatos que no se satisfacen con lo que tienen y se afligen con lo que no tienen"
En el utilitarismo (Bentham, Mill), se busca ese fin pero no individualmente sino para toda la sociedad. De manera que lo que se debe considerar para evaluar un acto son las consecuencias que tendrá en la felicidad humana.
Yo me pregunto: ¿Es el fin simplemente una búsqueda de bienestar, o existe más bien un principio que sirva para determinar la moral y la felicidad es solo una deseada consecuencia de obrar bien? ¿Es posible que lo que el ser humano vea como extremo sea en realidad algo natural y necesario? ¿Se puede dar el caso en el que una decisión afecte a la sociedad y, sin embargo, sea la correcta?
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